Pala y pelota en una pista de pádel
7 de febrero de 2024

¿Sabías que puedes convertir la pared en tu aliada?

No es un secreto que, pese a las similitudes que el pádel tiene con el tenis, la característica diferencial del primer deporte son los límites de la pista, marcados por paredes de hormigón o cristales. Esto no es solo una seña estética, sino que supone un recurso más de juego que muchos, en un principio, no saben manejar. ¿Sabías que puedes convertir la pared en tu aliada? En Pádel Sport Home te lo explicamos.

Debes cumplir una serie de requisitos

Lo primero que hay que saber, es que, jugar con las paredes tiene sus requisitos, porque debes estar bien colocado y adelantarte a la trayectoria de la bola. Además, debes acompañar esa misma trayectoria para hacer un buen saque. Dicho de otro modo, no puedes esperar a que la pelota vuelva a ti por sí sola, puesto que, si lo haces, el rebote se quedará más largo o más corto, lo que te impedirá llegar bien a ella.

¡Cuidado! Esta activación física debe ocurrir en cada pelota que dejas rebotar en la pared o en el cristal, ya que hay bolas que tienes que golpear de primeras, antes del rebote.

¿Cuántos tipos de golpes hay?

A la hora de incluir a las paredes en nuestro juego, debes tener en cuenta que existen diferentes golpes. Por un lado, tienes la salida de pared, un recurso que puedes emplear cuando el rival lance un globo hacia el fondo de la pista, ya que el rebote de la bola suele ser en la parte alta de la pared. En ese momento, puedes aprovechar la caída de la pelota para intentar un golpe distinto a devolver nuevamente un globo.

Por otro lado, tienes la contrapared, un recurso polémico para el que la condición física del jugador puede ser determinante para no llegar tarde a la bola. Este se debe dejar como último recurso, por lo que es conveniente evitarlo siempre que sea posible.

¿Te atreves con la doble pared?

Este tal vez sea el mayor reto para conseguir una buena defensa, ya que hay que controlar los rincones. Para dominarla, hay dos posibilidades: la que sale y la que entra. Esto lo marcará la dirección de la bola. Al tocar primero el cristal lateral y, más tarde, el de fondo, hay que alejarse del rincón. En el caso contrario, si impacta primero con el cristal de fondo y, después, con el lateral, hay que acercarse todo lo posible y seguir el trayecto de la pelota.

¿Sabías que puedes convertir la pared en tu aliada? En Pádel Sport Home esperamos que esta información te ayude a incorporar las paredes en tu juego, ya que pueden ser un elemento tan importante como el resto, siempre y cuando lo hagas de forma legal.

¡Diviértete!